dissabte, 16 de gener de 2010

Piratas del Caribe


Me siento como una “rara avis”….
Aún no he visto NINGUNA de las tres películas de Piratas del Caribe y ya están a punto de estrenar la cuarta!.
No tengo perdón.
No se porqué, a estas alturas, todavía no he visto ninguna. No lo se, pero así es.
La semana pasada fui a ver AVATAR y me pareció sublime!.
Me gusta el cine.
Y todavía no he visto “Piratas del Caribe”!!.
Después de entonar el “mea culpa”, me he ido directamente al videoclub de mi localidad, dispuesta a llevarme la trilogía y empaparme de mi admirado Johnny Deep, de olor a sal y de efectos especiales impactantes.
No ha podido ser.
Solamente disponen de la segunda y la tercera películas.
-. No tenéis la primera?- ( pregunto).
Y la chica que me atiende, muy amablemente por cierto, contesta:
-. Lo siento, está extraviada o anulada.
.-…….
Y me propone que me lleve las dos siguientes. Que no pasa nada, que son historias independientes la una de las otras y….
Me las llevo pero no me ha convencido.
Hablo con mi hija y con Mon, mi hermana gemela a la que, me unen entre otras muchas cosas, el gusto por el mismo tipo de cine.
Y las dos coinciden:
Ni hablar!.
No veas la segunda ni la tercera sin haber visto la primera!!.
Y les haré caso.
Empezaré por el principio, que es como se hacen las cosas. Con orden. Con lógica. Con paciencia porqué tengo en casa dos “pelis” que prometen y que tendrán que esperar
turno.
Merecerá la pena?.
Creo que sí.
Capitán Sparrow…..allá voy!.

dimarts, 5 de gener de 2010

Día de Reyes.


Hoy es el único día del año, en que “aparco” mi talante republicano y me declaro “monárquica contumaz”.
Por un día.
Por los queridos Reyes Magos de Oriente.
Y es que: que queréis!. Una conserva esta parte de niña que un día fue.
Conservo un recuerdo entrañable de la noche de Reyes. Aunque no siempre trajeron lo que les pedía. No, no. Algún que otro año, algún que otro juguete, se quedó en el camino.
Es normal.
Había que repartir entre tantos niños!.
Recuerdo en especial cuando pedí una bicicleta. Mi hermana gemela, había aprendido a montar en una de prestada en la que casi no llegaba al sillín, y yo, más “cobardica”, no lo hice poniendo como excusa que no era de mi medida y que no llegaba a los pedales.
Éramos cuatro hermanos y Sus Majestades, aunque generosos, tenían sus limitaciones a la hora de concedernos todo lo que les pedíamos.
Así que:
Aquel año, trajeron UNA sola bicicleta!.
A repartir entre las gemelas que somos las mayores.
Y lloré. Lloré y de momento no quise ni ver los demás regalos.
Como acabó la historia?.....Antes de que terminara el día de Reyes, y después de unos cuantos trompazos sin consecuencias, YO SOLA había aprendido a montar en “bici” !.
Creo que infravaloré el poder y la magia de Sus Majestades.
ELLOS, sabían como quitarme el miedo a mantener el equilibrio sobre dos ruedas.
Y es que……son “mágicos”, sin duda.
Feliz día de Reyes!.